Hace unos días, Lidl comunicó que abandonaba la implantación de ERP SAP dentro de su organización, tras 7 años de trabajo y más de 500 millones de euros.

http://www.computerworld.es/negocio/lidl-cancela-un-contrato-de-500-millones-de-euros-con-sap

La verdad, que la noticia anterior es un ejemplo brutal de lo que también ocurre, con más frecuencia de lo que conocemos, en muchas empresas de un volumen y complejidad mucho menor. Son empresas que deciden implantar un nuevo ERP y se encuentran, tras un ejercicio completo de trabajo, con un fracaso estrepitoso después de gastar miles de euros y dedicar múltiples recursos humanos internos de la empresa, además de provocar conflictos internos entre departamentos y entre la propia plantilla.

En la implantación con éxito de un ERP deben de tenerse en cuenta varios factores importantes:

  • La implantación de un ERP debe de planificarse desde el inicio para completarse en meses y nunca en años. Una implantación en más de un ejercicio debe de ser excepcional y muy justificado durante la consultoría.
  • Los actuales ERPs disponen de una funcionalidad muy potente en cada área, y deben los departamentos internos de las empresas hacer un esfuerzo por adaptarse ellos al ERP, y por tanto reduciendo al máximo los desarrollos personalizados, que alargan y encarecen los proyectos.
  • La empresa debe de crear un equipo competente y con poder de decisión en todas las áreas del negocio, y debe disponer de toda la autoridad y la confianza de la Dirección de la empresa. Este equipo debe estar al mando del jefe de proyecto que determine la empresa y que será el único interlocutor válido frente al Partner que realiza la implantación del ERP.
  • Tener fortuna a la hora de elegir el Partner del ERP… y no es poco !!.
  • Realizar una profunda consultoría funcional del negocio y una consultoría de ERP, con consultores experimentados y profesionales en las áreas a tratar. Desde esa consultoría, además de detallar y documentar los procesos, se crean los lazos de empatía y sinergia entre los dos equipos. Es fundamental que esto se produzca. En caso contrario, el éxito del proyecto será más costoso o directamente no se producirá.
  • Sensatez y pragmatismo a la hora de proponer mejoras. Muchas de las mejoras que se proponen sólo son viables en entorno de laboratorio. Cuando se implantan en producción son inviables. Casi siempre, menos, es más. Se debe de trabajar en modo de pruebas las mejoras propuestas para confirmar su viabilidad y su retorno de coste/inversión. Nunca olvidar que las mejoras deben de ser medibles para poder cuantificarlas.

Si tras estos puntos, ha perdido las ganas de implantar un ERP sustituyendo su actual y antiguo sistema, piense en nosotros. No lo dude. Permita que nuestro director de Consultoría realice varias jornadas de consultoría de negocio (3 ó 4 jornadas) con ustedes, y observe los resultados. Tiene un coste muy limitado y va a poder contemplar el horizonte de una implantación ERP, con la información veraz y el control absoluto de tiempos, costes e impacto real en su organización. Con esa información usted podrá seguir tomando decisiones y marcando los hitos.

Ánimo. !!!

By |2018-08-24T18:31:01+00:00agosto 2nd, 2018|